Pese a sus esperanzas de salir esta semana de la cárcel, Lindsay Lohan tendrá que esperar hasta el mes de agosto. Así lo ha confirmado un portavoz de la prisión de Lynwood, California, donde cumple condena por vulnerar los requisitos de su libertad condicional. A la actriz ya le han reducido su condena 88 días, pero la principal causa de su puesta en libertad será el hacinamiento que sufren los presos en la prisión en que se encuentra internada. A la espera de su liberación, Lindsay ha recibido una segunda visita de su madre y su hermana. Sin embargo, esta vez sus familiares no han podido verla por las protestas de los demás presos, que decían que la actriz estaba siendo favorecida.
